Pages - Menu

viernes, 4 de marzo de 2011

Nosotros, señores y señoras de la academia, tan...


Me sueño con una región y un país en donde quepan muchas regiones y muchos países. Lo he dicho muchas veces: quisiera construir un gran relato en el que nos identifiquemos todos y todas. Y anhelo una región y un país en donde los ciudadanos comprendamos que así como nos gusta ver la alegría de los demás, las injusticias y las exclusiones también deberíamos sentirlas como propias.



Guillermo Orlando Sierra Sierra
Rector Universidad de Manizales

Nosotros, los señores y las señoras de la academia "seguramente muchos ya lo saben" tenemos una infinita responsabilidad con la vida; tenemos mucho trabajo por hacer, hay mucho qué pensar. Una de nuestras primeras obligaciones es la de formarnos e informarnos debida y oportunamente. Tal es nuestro deber cotidiano. No todo le pertenece a los libros; también tenemos que salir a la calle y visitar el mundo virtual. Debemos cuestionar de forma permanente el discurso de los claustros y apearnos del púlpito al que hemos terminado por convertir en nuestro propio espacio feudal. Es necesario asumir los riesgos que conlleva la vida.

Porque ¿de qué otra manera podríamos comprender y explicar los procesos de la globalización, la economía y la internacionalización de la tecnología y el comercio? ¿Cómo les explicaríamos, entonces, a nuestros hijos -y nietos- que con la ciencia no hemos podido superar los desafíos que están implícitos en la pobreza, la marginación, el acabose de los recursos naturales y la degradación de la calidad de vida de millares de hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas? ¿Qué les diremos -por supuesto a quienes todavía nos quieran escuchar- de la disimulada falacia que se da cuando se pretende mirar con la misma lente el progreso y el desarrollo?

Desde mi prejuicio, creo que nosotros, señores y señoras de la academia, con nuestros títulos y nuestros trabajos de investigación -publicados, incluso en revistas indexadas-, en términos generales, no le atinamos al blanco en lo que nos corresponde, esto es, en la resolución de los problemas. Quizás esto se dé, o porque los gobernantes no nos quieren escuchar, o porque lo que decimos está pero bien alejado de la realidad. Si lo primero, es porque a ellos no parece importarles el desarrollo del pensamiento y, por lo tanto, prefieren destinar recursos para acrecentar mano de obra calificada y llamarla incluso formación superior; si lo segundo, entonces, nosotros señores y señoras de la academia, es porque tenemos como horizonte de vida el hacer nuestro trabajo para engrosar el arca de nuestra futura -y para muchos, no muy lejana- pensión.

En consecuencia, creo que debemos sentarnos a conversar sobre lo que hacemos, cómo lo hacemos y para qué lo hacemos; algo así como si por fin decidiéramos aceptar la invitación kantiana para buscar respuestas a lo que podemos conocer, lo que debemos hacer y lo que podemos esperar.

Por ahora, y aunque reconozco que ha habido avances en el establecimiento de procesos democráticos, con la caída -entre otras, de regímenes totalitarios-, y que se busca con algo de desespero la construcción del Estado Social de Derecho, al igual que la revisión constante de las importantes relaciones con otros países, nosotros, señores y señoras de la academia debemos estudiar nuevas formas estratégicas de leer el entorno y ponerle cuidado, mucho cuidado a lo que nos dicen afuera. Aún hay tiempo.

4 comentarios:

  1. The quality and quantity of work produced here are absolutely informative. Thanks for sharing. My site:: 먹튀검증업체

    ResponderEliminar
  2. Not everyone know all information about a celebrity and their net worth which changes every day according to their fame and investment but you can follow the info on celebrity heights which is available for everyone.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar