Pages - Menu

sábado, 26 de febrero de 2011

El Deporte en nuestro terruño



"Lo mejor que sé sobre la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol" Albert Camus

La actividad deportiva tiene distintas manifestaciones entre los seres humanos. Los animales, hasta donde sabemos, no practican deportes. Ellos hacen rituales que se podrían asemejar a lo deportivo para acercarse a sus semejantes con el fin de conquistar amorosa o violentamente.


En ese sentido, la actividad deportiva es esencialmente creación humana, la cual puede tener muchas finalidades, dependiendo de la sociedad en la cual se practique, pues puede servir para exaltar, integrar personas o grupos; cumple el propósito para algunos gobiernos de ocultar sus fracasos, apagar las voces revocatorias y reivindicadoras; no hay nada mejor en estos casos que brindar pan y circo para los integrantes de una sociedad, cuando se quieren ocultar los fracasos y las infamias contra lo humano.

Pero el deporte, de manera esencial, tiene la virtud de lograr, de brindar a las personas o a los grupos humanos la oportunidad de ser mejores a través de la competencia deportiva.

El deporte es más que sudor. Permite la competitividad entre semejantes, entre iguales. Se compite con los demás, pues como dice Fernando Savater, se compite con seres humanos, no con dioses. En esa medida, el deporte implica el reconocimiento de la otredad. La competencia, en este caso, la actividad deportiva, es una fuerza socializadora que impulsa a los seres humanos a buscar la excelencia ya sea de manera individual o colectiva.
… cada una de las razones que se pueden aducir para no apoyar el deporte, encubren la incapacidad de generar un desarrollo humano para las comunidades. Eso desdice de la capacidad de establecer y asumir el futuro, pues la desigualdad en que se colocan a los deportistas los destina al fracaso


El éxodo
Si lo anterior tiene sentido, ¿por qué en este entorno terrenal llamado “ciudad de las puertas abiertas”, en donde se ufanan de enaltecer el talento humano y se quejan del éxodo del mismo, el deporte aparece relegado por gobernantes, dirigentes deportivos y empresas a un segundo plano? Sin recursos, sin técnicos, sin profesores de educación física para los estudiantes, asistiendo a las competencias con grandes desventajas, pues solamente asisten los deportistas quienes lograron mendigar el favor del vecino que compro la boleta de una rifa, o los acompañó a lo que en una época se llamaba “convite de empanadas bailables”, o los deportistas cuyos padres los apoyaron económicamente. Y después de esa recolecta, vergonzosa para el dirigente, gobernante, empresario, les corresponde a los deportistas hacer un viaje por tierra durante horas, minando así su capacidad competitiva. Conclusión: deportistas que deben emigrar a otras regiones que les ofrecen condiciones dignas para desarrollarse deportivamente. Lo anterior conlleva, por ejemplo, a que la ciudad y la región no sean epicentros de eventos de importancia en el ámbito nacional o internacional; y lo único que atinan a manifestar los llamados “dirigentes”, “gobernantes”, “empresarios” ante esta situación degradante, es una letanía que reza la falta de presupuestos porque los colombianos de bien no fuman o no consumen licores; o alegando en su defensa que deben cumplir con la ley, excusándose en ella para ocultar la falta de previsión. Y aquí estoy haciendo referencia tanto al deporte aficionado como al profesional, aunque en el primero es el Estado el gran responsable de incentivarlo y apoyarlo económicamente.
… ¿por qué en este entorno terrenal llamado “ciudad de las puertas abiertas”, en donde se ufanan de enaltecer el talento humano y se quejan del éxodo del mismo, el deporte aparece relegado por gobernantes, dirigentes deportivos y empresas a un segundo plano?

Ahora bien, cada una de las razones que se pueden aducir para no apoyar el deporte, encubren la incapacidad de generar un desarrollo humano para las comunidades. Eso desdice de la capacidad de establecer y asumir el futuro, pues la desigualdad en que se colocan a los deportistas los destina al fracaso; en vez de potenciar sus capacidades, de hacerlos competitivos, creativos e innovadores, se genera una sociedad de fracasados, de grupos humanos que ante lo retos retroceden; por eso, hablar del emprendimiento sólo en el plano empresarial es un error.


El deporte es más que sudor, es una de las posibilidades de forjar seres humanos que luchan por ser excelentes. Los logros deportivos permiten a la sociedad, de alguna manera reconocer los ideales sociales de vitalidad, de pujanza.





No hay comentarios:

Publicar un comentario